La gente podría pensar que los tamaños de stack iniciales no cambian realmente la forma en que deberíamos jugar nuestras manos, pero esto no es cierto. El poker con stacks profundos es mucho más complicado que el juego con stacks cortos.
Esta diferencia es probablemente la más evidente en el caso de los cash games. Si, digamos, solo tenemos 10 BBs y conseguimos un par de Ases, deberíamos ir all-in sin dudar. Sin embargo, si estamos a 300 BBs de profundidad, siempre debemos pensar dos veces antes de tomar una decisión.
Los juegos con stacks profundos son más complicados y más peligrosos, y esta es exactamente la razón por la que los tiburones los prefieren tanto.

Un juego se llama generalmente deep-stacked si los jugadores tienen stacks mayores a 100 BBs, pero también es común encontrar juegos deep-stacked con jugadores que tienen cuatro o quinientos BBs.
Algunos conceptos básicos, como la posición y las odds implícitas, juegan un papel premium al jugar en juegos deep-stacked, como describe el 'tiburón de cash game' residente Nick Wealthall en un artículo de estrategia que se encuentra en PokerPlayer.co.uk.
Nick enfatiza el poder de la posición, las odds implícitas y reversas, la importancia del control del pot, el floating, el c-betting y el double barrelling, y nos aconseja tener cuidado al hacer call con draws de escalera y color, ya que estos no tienen la fold equity que tienen cuando se tienen stacks pequeños y se juega de manera muy agresiva.
Puedes leer el artículo completo aquí.













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